La ilusión de los quince años, la búsqueda de la identidad propia, el valor de la amistad incondicional frente a las presiones sociales y el primer amor son temas universales. El capítulo 1 logró empaquetar estos elementos en una estética pop perfecta que, hoy en día, evoca una profunda nostalgia por la televisión juvenil de principios de la década de 2010.